Ruta Circular en Moto por el Valle de Valderredible: Una Aventura Rupestre y Solitaria desde Aguilar de Campoo
¿Hay alguna sensación comparable a abrir la puerta de la camper, sentir el aire fresco de la mañana y ver tu moto esperando para la aventura?
Nosotros creemos que no. Estamos pernoctando en Aguilar de Campoo, la villa galletera por excelencia. Tras un día recorriendo sus calles y respirando su aroma a galleta, decidimos que el día siguiente sería para el asfalto. Teníamos la «casa» aparcada segura y el día libre. El plan: una ruta circular en moto para descubrir el gran desconocido del sur de Cantabria, el Valle de Valderredible.
Pero no queríamos la típica ruta turística. Buscábamos carreteras secundarias, esas que no tienen líneas pintadas en el suelo, pueblos donde el tiempo se detuvo y paisajes que te llenan el alma. La ruta que os traigo hoy es una auténtica joya para los que lleváis moto en la furgo. ¡Arrancamos!
Kilómetro Cero: De Aguilar a la Frontera Cántabra
Salimos de Aguilar con el motor ronroneando, dejando atrás el bullicio y buscando la carretera hacia el este. Nada más pasar Cezura, sentimos ese cambio sutil en el paisaje. Dejamos la Montaña Palentina para entrar en tierras cántabras. Aquí la geografía se vuelve caprichosa; la roca arenisca empieza a asomar tímidamente entre los árboles, anticipando lo que nos espera.
El asfalto en este tramo inicial es tranquilo, perfecto para ir calentando neumáticos y disfrutar de la brisa en la cara. No hay prisa, vamos en modo «slow travel».
Primera Parada: El Corazón de Piedra en Santa María de Valverde
A los pocos kilómetros, la primera parada obligatoria aparece ante nosotros: Santa María de Valverde. Amigos, si nunca habéis visto una iglesia rupestre, preparaos.
Aparcamos la moto a la sombra (hay sitio de sobra) y nos acercamos a ver esta maravilla. No es un edificio construido sobre la tierra, sino excavado dentro de la roca. Entrar allí, con el frescor natural de la piedra protegiéndonos del sol, es viajar a la Edad Media. Junto a la iglesia está el Centro de Interpretación del Rupestre, ideal para entender por qué los eremitas eligieron este valle para retirarse. La espadaña de la iglesia, que parece nacer de la montaña, es la foto perfecta para empezar el álbum del día.
Rodando por el Valle: De Valdelomar a Villanueva
Volvemos a la moto y ponemos rumbo hacia lo profundo del valle. Pasamos por Castillo de Valdelomar y Susilla. Esta zona es pura paz. La carretera serpentea suavemente entre campos de cultivo y bosquecillos de roble. Es una conducción relajada, de tercera y cuarta marcha, donde lo importante es girar el cuello y admirar la arquitectura rural de piedra y madera.
Llegamos a Villanueva de la Nía, un pueblo pequeñito pero con un encanto brutal. Aquí destaca su iglesia románica de San Juan Bautista. Merece la pena parar el motor un minuto, quitarse el casco y escuchar el silencio. Solo se oyen los pájaros y el viento en los árboles. Es la desconexión total que buscamos cuando salimos con la camper.
La Ascensión: Curvas y Vistas en Navamuel
Al llegar a Cubillo de Ebro, la ruta cambia de carácter. Dejamos el fondo del valle y el curso del río para buscar altura. Aquí empieza la diversión para los que nos gustan las curvas.
Pasamos por Rasgada y encaramos la subida hacia Navamuel. La carretera se estrecha y el paisaje se abre. A medida que ganamos altura, las vistas sobre el valle son espectaculares. El asfalto es rugoso, auténtico, de los que agarran bien. La subida es solitaria; es muy probable que no os crucéis con nadie en kilómetros. Es una sensación de libertad absoluta, bailando con la moto curva tras curva, rodeados de una naturaleza salvaje y austera.
Regreso a la Base: San Cristóbal y la Vuelta a Palencia
Coronamos la zona alta llegando a San Cristóbal del Monte. Desde aquí arriba, el horizonte parece infinito. El aire es más fresco y se nota que estamos en zona de transición entre la meseta y la montaña.
Iniciamos el descenso hacia Quintanilla de las Torres. Aquí ya volvemos a ver la civilización, la autovía a lo lejos y las vías del tren, señal de que nuestro bucle está llegando a su fin. Los últimos kilómetros hasta Aguilar de Campoo los hacemos con una sonrisa de oreja a oreja bajo el casco.
Fin del día
Han sido unos kilómetros intensos, llenos de historia, geología y conducción pura. Llegar de nuevo al área de autocaravanas de Aguilar, aparcar la moto en el portamotos y sacar unas sillas para comentar la jugada con una cerveza fría… eso no tiene precio.
Esta ruta circular por Valderredible es perfecta para hacerla en una mañana larga o una tarde, permitiéndote disfrutar del turismo camper y la pasión por las dos ruedas a partes iguales. Carreteras solitarias, poco tráfico y mucha belleza.
¿Y vosotros? ¿Sois de los que lleváis moto auxiliar en la autocaravana? Si pasáis por Aguilar, ¡no dejéis de hacer esta ruta!

Mascotas
Si..

Parking
Estamos estacionados en Aguilar de Campoo.
Si. Hay un aparcamiento especifico para vehículos vivienda muy cerca del centro y tranquilo.
No entrar por debajo de la N 611 en túnel es muy bajo.

Agua
Si.

Vaciado
Si.

Internet
La cobertura de internet es buena.

Aseos
No. Pero junto al aparcamiento hay un bar o restaurante donde se come bien y tiene servicios.

Electricidad
No.

Duchas
No.

Lavandería
Si. Ecolaundry te indico como llegar.












