Ruta Camper por las Hoces del Duratón y San Frutos: Una Aventura Mágica en el Corazón de Segovia
¡Amigos ruteros, arrancad motores porque hoy nos vamos de viaje a uno de esos lugares que te roban el aliento nada más aparcar! Si pensabais que ya lo habíais visto todo en vuestras escapadas sobre ruedas, esperad a asomaros al abismo de las Hoces del Río Duratón en Segovia.
Os escribo esto todavía con la emoción en el cuerpo y la tarjeta de memoria de la cámara echando humo. Porque, sinceramente, llegar con nuestra furgoneta camper hasta aquí no es solo un viaje, ¡es una experiencia sensorial completa!
Rumbo al Parque Natural
Nuestra ruta comenzó con la ilusión a tope, rodando por carreteras castellanas que son una delicia para la conducción tranquila. El objetivo estaba claro: perdernos (metafóricamente) en la naturaleza salvaje de Segovia. El acceso es sencillo y ver cómo el paisaje cambia a medida que te acercas al cañón es el mejor aperitivo.
Con nuestra casita con ruedas lista, nos dirigimos directamente hacia el plato fuerte: el entorno de la Ermita de San Frutos. El camino de tierra para llegar al aparcamiento habilitado es toda una experiencia camper; se siente la desconexión a cada metro. ¡Ojo con los baches, id despacito y disfrutad del paisaje!
El Mirador de San Frutos: Volando con los buitres
Aquí viene el momento «wow». Tras dejar la furgo y caminar un sendero corto y sencillo (perfecto si viajáis con niños o perretes), el suelo parece abrirse. De repente, tienes ante ti los gigantescos cañones tallados por el río Duratón, serpenteando en unos meandros que parecen dibujados por un artista.
Pero lo que realmente hace que se te ponga la piel de gallina es llegar al Mirador de San Frutos. Estás allí, frente a la antigua ermita románica colgada literalmente del precipicio, y levantas la vista. ¡Es increíble! Cientos de buitres leonados planean sobre tu cabeza, tan cerca que casi puedes escuchar el corte del viento en sus alas. Es un espectáculo de la naturaleza tan brutal y tan bello que te hace sentir pequeñito y, a la vez, inmensamente feliz de estar vivo.
¿Qué hacer en las Hoces del Duratón?
Si sois de los que no podéis estar quietos, este lugar es vuestro paraíso:
- Senderismo: La bajada hacia la ermita cruzando el puente de piedra es mágica. Según la leyenda, San Frutos partió la roca con su bastón. ¡Historia y leyenda en cada paso!
- Kayak por el río: Si bajáis al nivel del agua, veréis las paredes de más de 100 metros desde abajo. ¡Una perspectiva totalmente diferente!
Nuestra pernocta: La tranquilidad de dormir en Sepúlveda
Tras un día intenso de emociones y caminatas, tocaba buscar el lugar perfecto para descansar. Como sabéis, dentro del Parque Natural la pernocta está prohibida, así que nosotros optamos por la mejor alternativa posible: dormir en Sepúlveda.
¡Qué acierto, compañeros! Nos dirigimos al aparcamiento que hay en la parte alta de la villa (o el área habilitada según temporada), donde coincidimos con otras furgos y autocaravanas. Dormir en Sepúlveda es un lujo: es un pueblo precioso, medieval y súper tranquilo por la noche.
Aprovechamos para dar un paseo nocturno por sus calles empedradas, cenar de maravilla en el pueblo y luego retirarnos a nuestra camper a dormir en absoluto silencio. Amanecer allí, abrir la puerta trasera de la furgo y respirar el aire fresco segoviano con vistas a este pueblo histórico, te recarga las pilas al 100%.
Una parada obligatoria en tu mapa
Visitar las Hoces del Duratón y el Mirador de San Frutos ha sido una de las mejores decisiones de este año. Es la combinación perfecta de carretera, historia, fauna salvaje y esa sensación de libertad que solo nosotros entendemos.
¿A qué esperáis? Marcad Segovia en el GPS, preparad la furgo y venid a sentir la magia. ¡Nos vemos en la carretera, familia camper! 🚐✨

Mascotas
Si..

Parking
Si. Hay un aparcamiento después de unos 4 kilómetros por un camino de tierra. Prohibido pernoctar.

Agua
No.

Vaciado
No.

Internet
La cobertura de internet es buena.

Aseos
No.

Electricidad
No.

Duchas
No.

Lavandería
No.










