Ruta en Camper por Arraiolos: Aparcar dentro de un Castillo, Calles de Cuento y Sabor Alentejano
¡Hola, familia rutera! 🚐✨
Si creías que viajar en camper por el Alentejo portugués era solo recorrer llanuras doradas y ver alcornoques pasar por la ventanilla, prepárate para cambiar el chip. Hoy os traigo una parada que se ha convertido, sin exagerar, en uno de nuestros top favoritos de la ruta: ¡Arraiolos!
¿Sabéis esa sensación de libertad absoluta cuando vas al volante de tu casa con ruedas y descubres un lugar que supera todas las expectativas? Pues eso es Arraiolos. Un pueblo que no solo te recibe con los brazos abiertos, sino que te regala experiencias que parecen hechas a medida para nosotros, los autocaravanistas.
🚐 ¡El bombazo: Aparcamos DENTRO del Castillo!
Voy a empezar por lo fuerte, porque esto es algo que no se vive todos los días. Al llegar y ver el imponente Castillo de Arraiolos en la cima, pensamos: «Bueno, tocará dejar la furgo abajo y subir andando». ¡Pues no!
El secreto mejor guardado (y que os va a encantar) es que puedes subir con la autocaravana y aparcar literalmente DENTRO de las murallas. Sí, habéis leído bien. Cruzamos el arco de entrada con nuestra camper y aparcamos en la gran explanada superior, junto a la Iglesia del Salvador.
Imaginaos la escena: apagar el motor, abrir la puerta lateral y que tu «jardín» sean unas murallas del siglo XIV con una panorámica 360º de todo el Alentejo. Es una sensación de poderío y tranquilidad brutal. Eso sí, la subida tiene su pendiente, así que meted primera, pisad con decisión y ¡a disfrutar de uno de los parkings más épicos donde hemos puesto el freno de mano!
💙 Perderse por unas calles de postal
Después del subidón del castillo, bajamos a estirar las piernas y… ¡qué maravilla! Arraiolos no es solo una fortaleza; es uno de los pueblos más bonitos que hemos pisado. Pasear por aquí es terapia pura.
Sus calles son un laberinto de casas encaladas de un blanco impoluto, decoradas con franjas de ese azul intenso tan típico del Alentejo y amarillo ocre. Todo está cuidado al detalle, limpio y lleno de flores. Es el escenario perfecto para guardar la cámara y simplemente disfrutar del paseo, o para sacar esa «fotaza» que va directa a Instagram. Se respira una paz que solo se encuentra en el interior de Portugal.
🧵 El pueblo de las mil puntadas
Mientras caminas, descubrirás por qué este lugar tiene fama mundial: las Alfombras de Arraiolos. Es precioso ver cómo mantienen la tradición. Si tenéis suerte, veréis a las mujeres bordando en los zaguanes de sus casas, punto a punto, con esa lana colorida que da vida al pueblo. Nosotros entramos al Centro Interpretativo y es alucinante ver el trabajo que lleva cada pieza.
🍽️ Sabor a tradición (y a gloria bendita)
¡Atención, estómagos viajeros! Antes de volver a la camper, no podéis iros sin probar las famosas Empadas de Arraiolos. Son pequeñas, crujientes y con un relleno de carne sazonada con hierbas locales que te hace cerrar los ojos del gusto. Compramos media docena «para la cena» y, spoiler: cayeron antes de arrancar la furgo.
En resumen: Arraiolos es esa mezcla perfecta de aventura camper (¡ese parking en el castillo!), belleza visual en sus calles y gastronomía rica que hace que amemos viajar por carretera.
¡Arrancad motores y poned rumbo a Arraiolos! ¡Nos vemos en la carretera! ✌️🌍

Mascotas
Si..

Parking
Aparcamos dentro de las murallas del castillo, sin problemas.
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Agua
No.

Vaciado
No.

Internet
La cobertura de internet es buena.

Aseos
No.

Electricidad
No.

Duchas
No.

Lavandería
No.














