Dormir entre Gigantes: Nuestra Mágica Pernocta en los Molinos de Consuegra y el Amanecer más Bonito de La Mancha
¿Alguna vez has soñado con luchar contra gigantes? ¿O mejor aún, dormir bajo su protección?
Si hay un lugar en España donde la realidad supera a la ficción y el «postureo» camper cobra todo su sentido, ese es Consuegra, en Toledo. Prepárate, porque la experiencia que vivimos anoche y esta mañana con nuestra furgoneta ha sido, sencillamente, de otro planeta.
Llegamos a Consuegra ya entrada la noche. La carretera estaba tranquila y, a medida que subíamos hacia el Cerro Calderico, la oscuridad se rompió por unas siluetas imponentes. ¡Ahí estaban! Los famosos molinos de viento iluminados, recortándose contra un cielo estrellado que quitaba el hipo.
Aparcar allí arriba es un privilegio. Ojo, siempre con respeto y sentido común (recuerda: pernoctar, no acampar). Apagamos el motor, echamos el freno de mano y nos quedamos un rato en silencio. Solo se escuchaba el viento suave de La Mancha. Cenar algo ligero con vistas al Castillo de la Muela iluminado fue el mejor restaurante de cinco estrellas que podíamos pedir.
El despertar: La hora dorada
Pero si la noche fue mágica, lo de esta mañana no tiene nombre. Pusimos la alarma temprano (sí, duele, pero compensa). En cuanto el sol empezó a asomar por el horizonte, el cielo se tiñó de rosas, naranjas y violetas.
Abrir las cortinas de la camper y que lo primero que veas sea al molino «Rucio» dándote los buenos días es una sensación que te eriza la piel. Preparamos un café bien caliente, abrimos el portón y nos sentamos, a ver cómo el sol bañaba los campos de azafrán y los tejados del pueblo allá abajo. ¡Pura vida camper!
La visita: Caminando entre la historia
Con las pilas cargadas, salimos a estirar las piernas. Visitar los molinos por la mañana es un acierto total: menos gente, luz perfecta para las fotos y una temperatura ideal. Hay 12 molinos en total, cada uno con su nombre y su personalidad. Entramos en el molino «Bolero», donde está la oficina de turismo, y nos sentimos como auténticos Quijotes. También subimos al Castillo, una fortaleza que lleva vigilando estas tierras siglos y siglos.
Si estás buscando una escapada cerca de Madrid o estás de ruta por el centro de la península, Consuegra es una parada obligatoria. Es un lugar que te conecta con la tierra, con la literatura y con esa libertad que solo te da viajar con la casa a cuestas.
Nos vamos con la tarjeta de memoria de la cámara llena y el corazón contento. ¡Hasta la próxima aventura, ruteros!

Mascotas
Si..

Parking
Si. Hay un aparcamiento a la subida y uno de 4 o 5 plazas en el ultimo molino.
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Agua
No.

Vaciado
No.

Internet
La cobertura de internet es Buena.

Aseos
No.

Electricidad
No.

Duchas
No.

Lavandería
Si. Lavandería Consaburum Open Blue, a las afueras y con fácil aparcamiento.











